Resumen general
Esta sesión corresponde a la tercera reunión del Seminario Latinoamericano sobre Teoría de la Praxis, organizado en el marco de la Universidad Latinoamericana de la Sociedad del Afecto (ULSDA). La sesión se centró en el Capítulo 3 del libro Conceptos Básicos de la Teoría de la Praxis, del doctor Marco Eduardo Murueta, abordando los temas de subjetividad, praxis y diversidad de los contextos culturales. La sesión incluyó la presentación de un vídeo introductorio, una exposición didáctica a cargo de Laura Carrillo, y una ronda de comentarios y preguntas por parte de todos los participantes.
Conceptos clave o teorías
- Subjetividad y objetividad: La objetividad y la subjetividad no son opuestos excluyentes; se construyen mutuamente. Lo que se considera “objetivo” siempre depende del observador, mientras que una emoción interna es completamente objetiva para quien la vive.
- Asemiótico: Concepto central de la teoría. Los seres humanos están inmersos en una red de significados múltiples y simultáneos. Cada elemento percibido genera un ramillete de significados que se expande de manera centrífuga.
- Praxis: Acción humana con previsión, que integra emociones, ideas, sueños y acciones físicas como un proceso integral, incorporando el pasado individual y colectivo.
- Semiótica vs. Semántica: La semántica busca precisar significados (definiciones, diccionarios), mientras que la semiótica refiere al significado real, psicológico y múltiple que cada persona construye desde su historia.
- Cultura vs. Pseudocultura: La cultura acrecienta el poder hacer de individuos y colectivos a través del compartir y el afecto. La pseudocultura lo disminuye mediante el autoritarismo, la desconfianza y el aislamiento.
- Hábitos: Los seres humanos están formados por distintos tipos de hábitos: praxias (psicomotrices), creencias (cognoscitivos), sentimientos (emocionales), gustos (estéticos) y hábitos orgánicos. Los ritos son hábitos colectivos especiales.
- Identidad (yo): El yo es un asemiótico en constante movimiento, configurado por la historia y la cultura, que se consolida entre los 2 y los 7 años pero continúa modificándose a lo largo de la vida.
- Motivación histórica: La motivación humana no proviene únicamente de la biología (como planteaban Freud y el conductismo), sino del choque semiótico-cultural entre distintas perspectivas e identidades históricas.
- Niveles de salud psicológica: Se identifican cinco niveles, desde la mancuerna afectiva básica hasta la integración con la humanidad y la naturaleza como un todo.
Preguntas importantes planteadas
- ¿Cómo puede la Teoría de la Praxis distinguir entre una relación que produce afecto genuino y una que produce dependencia?
- ¿Establece la Teoría de la Praxis alguna diferencia entre significar el amor y practicarlo?
- ¿Es la educación un hábito? ¿Puede un rito ser considerado un hábito desde la perspectiva de la praxis?
- ¿Cómo se construye la identidad y en qué medida puede modificarse y ampliarse?
- ¿Cómo es posible generar cambios reales en contextos sociales autoritarios y de desigualdad?
- ¿Es la reciprocidad más determinante que las experiencias compartidas para lograr el diálogo y el consenso?
Puntos clave y resumen de objetivos de aprendizaje
- La objetividad y la subjetividad son procesos que se construyen mutuamente; no son categorías opuestas ni independientes.
- Los seres humanos son esencialmente seres semióticos: todo lo que perciben genera múltiples significados simultáneos (asemiótico).
- La praxis integra emociones, pensamientos y acciones en un solo proceso, rompiendo con los dualismos mente-cuerpo propios de la psicología tradicional.
- El aislamiento social destruye los significados compartidos y genera ansiedad, neurosis y compensaciones patológicas.
- La cultura, entendida como el arte de cultivar el poder hacer, se opone a la pseudocultura, que somete, aísla y empobrece a individuos y comunidades.
- Los hábitos —individuales y colectivos— estructuran la identidad, la memoria y los roles sociales.
- La identidad es dinámica, se construye progresivamente y puede ampliarse mediante la educación, la psicoterapia y la participación comunitaria.
- La salud psicológica se incrementa en la medida en que una persona amplía sus vínculos afectivos desde la mancuerna básica hasta la integración con la humanidad y la naturaleza.
- La motivación humana es histórica y semiótico-cultural, no meramente biológica.
Tema 1: Subjetividad, objetividad y el concepto de asemiótico
La sesión inició con la proyección de un vídeo resumen del Capítulo 3, que introdujo la discusión sobre la relación entre subjetividad y objetividad. Desde la perspectiva de la Teoría de la Praxis, inspirada en ideas de Hegel, lo que habitualmente se denomina “objetivo” —es decir, lo externo— resulta profundamente subjetivo, pues siempre depende del observador y del contexto desde el cual se percibe. En contraste, una emoción interna, como el dolor o la alegría, es completamente objetiva para quien la experimenta. Objetividad y subjetividad, por tanto, se construyen mutuamente.
Para ilustrar este principio, Laura Carrillo presentó dos ejercicios visuales. El primero consistió en mostrar la imagen de un niño frente a unas galletas, pidiendo a los participantes que describieran lo que observaban. Las respuestas fueron diversas: algunos vieron duda, otros hambre, otros la intención de tomar la galleta a escondidas, y otros simplemente la acción de escoger. Este ejercicio evidenció cómo una misma imagen genera interpretaciones radicalmente distintas según la historia personal de cada observador. El segundo ejercicio retomó la parábola de los ciegos y el elefante, donde cada persona, al tocar solo una parte del animal, construye una realidad parcial y diferente. La reflexión central fue que, al compartir perspectivas y dialogar, es posible aproximarse a una comprensión más completa de la realidad.
Marco Eduardo Murueta profundizó en el concepto de asemiótico: cada elemento percibido —una palabra, un objeto, una imagen— genera un ramillete de significados que se expande de manera centrífuga, produciendo nuevos ramilletes a partir de cada significado inicial. Este proceso es inherente a los seres humanos desde etapas muy tempranas del desarrollo, incluso desde el útero. El asemiótico se contrapone al concepto freudiano de condensación, que es centrípeto: diversas vivencias y emociones se representan en un solo símbolo en los sueños.
Marco Eduardo Murueta también estableció la distinción entre semiótica y semántica. La semántica, originada con Sócrates y Platón, busca precisar y fijar significados mediante definiciones y diccionarios. La semiótica, en cambio, refiere al significado real, psicológico y múltiple que cada persona construye desde su historia de vida. Ambas dimensiones son necesarias: la semántica da estructura y consistencia (como el esqueleto al cuerpo), mientras que la semiótica aporta la riqueza emocional y vivencial (como los músculos). El riesgo del pensamiento occidental ha sido privilegiar la semántica olvidando la semiótica, generando un “esqueleto sin músculos”.
Se mencionó a Ferdinand de Saussure como figura clave en el estudio de los signos, destacando su distinción entre símbolo (con significado inherente) y signo (arbitrario). Marco Eduardo Murueta introdujo el concepto de fuerza de evocación como alternativa al de representación: los signos no solo representan objetos, sino que evocan cadenas de significados en función de la historia de cada persona.
Preguntas y respuestas relevantes
Pregunta (Miguel Angel): ¿Cómo se relacionan los hábitos con la objetividad y la subjetividad, y qué papel juega el choque de percepciones como motivación?
Respuesta (Marco Eduardo Murueta): Los hábitos —emocionales, cognitivos, estéticos y psicomotrices— estructuran la forma en que cada persona percibe e interpreta la realidad. El choque entre cómo nos percibimos en distintos contextos y cómo nos perciben los demás genera una tensión semiótica que actúa como motor de la motivación histórica, concepto que se desarrollará más adelante.
Tema 2: Praxis, hábitos e identidad
La Teoría de la Praxis define la praxis como la acción humana con previsión, que integra emociones, ideas, sueños y acciones físicas en un solo proceso continuo. Este enfoque rompe con los dualismos tradicionales mente-cuerpo y supera la visión de que las emociones y los pensamientos son procesos separados que deben “gestionarse” de manera disociada.
Marco Eduardo Murueta señaló que el lenguaje —la semántica— actúa como el esqueleto que da estructura a los procesos afectivos y semióticos. Sin embargo, el problema surge cuando el discurso científico o educativo olvida su dimensión semiótica. Por ejemplo, la expresión “gestionar las emociones”, propia del enfoque cognitivo-conductual, implica una disociación entre la mente y la emoción, como si esta última fuera un trámite administrativo. Desde la Teoría de la Praxis, las emociones no se gestionan de manera externa, sino que se configuran en función de la participación comunitaria y el afecto compartido.
Los hábitos fueron identificados como la unidad básica de la estructura psicológica humana:
- Praxias: hábitos psicomotrices (conducir, escribir, tocar un instrumento).
- Creencias: hábitos cognoscitivos (lo que damos por cierto sin verificación constante).
- Sentimientos: hábitos emocionales (paquetes emocionales recurrentes ante ciertos eventos).
- Gustos: hábitos estéticos, formados por la crianza y la cultura, modificables a lo largo de la vida.
- Hábitos orgánicos y conjuntos más complejos como actitudes y valores.
Los ritos y rituales fueron definidos como hábitos colectivos especiales que permiten construir y mantener significados compartidos en una comunidad. Claudio planteó que los ritos, por su carácter repetitivo y sistemático, pueden considerarse hábitos desde la perspectiva de la praxis, lo cual fue confirmado por Marco Eduardo Murueta.
Respecto a la identidad, se explicó que el yo es un asemiótico en constante movimiento: no es una entidad rígida, sino un espectro que se reconfigura con cada experiencia significativa. La identidad se consolida en su esencia entre los 2 y los 7 años, pero continúa modificándose a lo largo de la vida mediante la educación, la psicoterapia y la participación social. Jesús Morales planteó que la identidad puede considerarse parte del asemiótico, ya que una misma persona representa roles distintos en diferentes contextos (familia, escuela, trabajo), generando significados diferentes en cada uno.
Preguntas y respuestas relevantes
Pregunta (Claudio): ¿Es la educación un hábito?
Respuesta (Marco Eduardo Murueta): Sí. La enseñanza, etimológicamente, significa “poner en señal”: ante determinado estímulo, se genera una respuesta habitual. Tanto el lenguaje como las habilidades técnicas (cirugía, música) son hábitos que se adquieren mediante la repetición y la práctica.
Pregunta (Jesús Morales): ¿La construcción del yo puede modificarse y ampliarse?
Respuesta (Marco Eduardo Murueta): Sí. Aunque la identidad se consolida en la infancia, se modifica continuamente con cada nueva experiencia. La educación, la psicoterapia y la política orientan intencionalmente esa construcción hacia determinadas direcciones.
Tema 3: Cultura, pseudocultura y motivación histórica
Marco Eduardo Murueta propuso una distinción fundamental entre dos acepciones de cultura. La primera, la clásica, la define como el conjunto de valores, creencias y costumbres de una comunidad. La segunda, más relevante para la Teoría de la Praxis, entiende la cultura como el arte de cultivar: aquello que acrecienta el poder hacer de individuos y colectivos. En contraste, la pseudocultura es todo aquello que hace decrecer ese poder hacer, promoviendo el sometimiento, la desconfianza, el aislamiento y la rigidez.
Esta distinción se conecta con el pensamiento de Nietzsche, quien en El Anticristo define lo bueno como la sensación de poder, la voluntad de poder y el poder mismo. Marco Eduardo Murueta desglosó estos tres aspectos: sentir que se puede, querer hacerlo y efectivamente realizarlo. La Teoría de la Praxis agrega a esta concepción el elemento del compartir: sin compartir, los significados se borran y el poder hacer pierde sentido. El afecto es, por tanto, la clave del poder hacer.
Eréndira Viveros Ballesteros reflexionó sobre cómo las sociedades autoritarias y el neoliberalismo generan condiciones de desigualdad y malestar que reproducen la pseudocultura, llevando a las personas a compensaciones transitorias y patológicas. Señaló el caso particular de las mujeres, quienes históricamente han sido condicionadas a asumir roles y rituales que perpetúan el statu quo y la desigualdad.
Marco Eduardo Murueta vinculó esta reflexión con la psicología adleriana, señalando que la pseudocultura equivale a promover el sentimiento de inferioridad (no puedo, no importo), mientras que la cultura equivale a sobreponerse a ese sentimiento, cultivando la sensación de que sí importo y sí puedo. La sociedad del afecto integra técnica y afecto: no es pura técnica (occidentalismo) ni puro afecto, sino la combinación de ambas dimensiones.
Respecto a la motivación, la Teoría de la Praxis se distancia del psicoanálisis y el conductismo, que la atribuyen a impulsos biológicos (búsqueda de placer, evitación del dolor). En cambio, propone la motivación histórica: las personas pueden actuar movidas por el deseo de contribuir a algo significativo para su comunidad, explorar posibilidades o transformar su entorno, sin necesidad de un reforzador biológico externo.
Finalmente, Marco Eduardo Murueta presentó el modelo de niveles de salud psicológica, que va desde la mancuerna afectiva básica (pareja o figura de referencia principal) y el grupo primario (familia o amigos cercanos), hasta la integración con la comunidad, la nación, la humanidad y la naturaleza. A mayor amplitud de vínculos afectivos y mayor sensación de trascendencia, mayor plenitud y salud psicológica.
Preguntas y respuestas relevantes
Pregunta (Claudio): ¿No debería ser la reciprocidad más determinante que las experiencias compartidas para posibilitar el diálogo?
Respuesta (Marco Eduardo Murueta): La reciprocidad y la capacidad de escucha están relacionadas con el nivel cultural de una persona, entendido como la amplitud de vivencias que ha podido integrar. A mayor riqueza cultural, mayor capacidad de comprender perspectivas ajenas sin necesidad de haberlas vivido directamente. La independencia, en la Teoría de la Praxis, equivale a la multidependencia: diversificar los vínculos afectivos y las fuentes de significado para no depender de una sola referencia.
Pregunta (Eréndira Viveros Ballesteros): ¿Cómo es posible tomar decisiones y generar cambios en contextos autoritarios que reproducen la desigualdad?
Respuesta (Marco Eduardo Murueta): La clave está en construir el poder hacer de las comunidades a través de todos los medios disponibles, sin limitarse a la protesta, que tiende a legitimar al poderoso. Es necesario vincularse con grupos sociales afines, construir afecto y potencia técnica de manera simultánea, y avanzar progresivamente en los niveles de salud psicológica y trascendencia.
Próximos pasos y tareas
- La siguiente sesión del seminario estará a cargo de Jesús Morales, quien presentará el Capítulo correspondiente a la inteligencia y los niveles de metacognición simultánea, descrito por Marco Eduardo Murueta como un tema de gran importancia conceptual para la Teoría de la Praxis.
- Se solicita a Jesús Morales asegurar una conexión a Internet estable para la próxima sesión, a fin de garantizar una comunicación fluida durante su presentación.
- Las grabaciones de todas las sesiones del seminario están disponibles en el sitio web de la Universidad Latinoamericana de la Sociedad del Afecto: ulsda.org
Recursos complementarios
- Sitio web ULSDA: ulsda.org — Plataforma donde se publican todas las sesiones grabadas del seminario para consulta posterior.
- Libro recomendado: Curso de Lingüística General de Ferdinand de Saussure (publicado en 1916), considerado un clásico del estructuralismo y las ciencias humanas. Marco Eduardo Murueta lo recomendó especialmente para profundizar en los conceptos de signo, símbolo y semiótica.
- Libro mencionado: Así habló Zaratustra de Friedrich Nietzsche, señalado como uno de los libros más vendidos de la historia y como referencia para comprender la integración de ciencia, arte y filosofía en la Teoría de la Praxis.
- Libro mencionado: Mujer que sabe latín de Rosario Castellanos, referenciado en el contexto de la discusión sobre cultura, pseudocultura y el poder hacer de las mujeres.
- Libro mencionado: Culturas Escolares y Aprendizaje Organizativo, coescrito por Marco Eduardo Murueta en el Centro de Estudios donde Eréndira Viveros Ballesteros es docente, relevante para el análisis de cultura y pseudocultura en contextos educativos.
- Artículo mencionado: Texto sobre el asemiótico de las matemáticas, disponible con Marco Eduardo Murueta para quienes tengan interés en profundizar en la dimensión semiótica del pensamiento matemático.


