Resumen general
Este conversatorio académico internacional, titulado “Convivir y Transformar: La Educación Socioemocional y la Sociedad del Afecto”, reunió a representantes de la Universidad Superior de Guadalajara (México), la Universidad Latinoamericana de la Sociedad del Afecto —integrada por instituciones de Brasil, Colombia y México— y la Cátedra Libre Ignacio Martín Baró de Colombia. El evento marcó el inicio del programa de Doctorado en Educación Socioemocional y Convivencia Educativa en su tercera versión, y constituyó el primer encuentro interuniversitario formal entre las instituciones participantes. Las reflexiones giraron en torno a la urgencia de repensar la educación desde una perspectiva afectiva, socioemocional y transformadora, en el contexto de sociedades latinoamericanas atravesadas por la polarización, la vulnerabilidad social y la inmersión digital.
Conceptos clave y teorías
- Convivencia desde Maturana: Reconocer al otro como un legítimo otro, aceptando sus diferencias sin descalificar su dignidad.
- Sociedad del Afecto: Proyecto de transformación social, económica, política y cultural basado en el afecto como fenómeno natural y eje de la vida colectiva, propuesto desde América Latina.
- Educación Socioemocional: Proceso que va más allá del autocontrol y la empatía; implica comprender las propias emociones, establecer relaciones respetuosas y construir convivencia desde la práctica cotidiana.
- Cooperanza: Concepto que integra cooperación y esperanza, con destinatario específico, orientado al servicio comunitario desde la escuela.
- Sociedad del Rendimiento (Han): Crítica a la autoexplotación voluntaria y la pérdida de la contemplación en las sociedades contemporáneas.
- Sociedad de Riesgo (Beck): Marco teórico que describe la vulnerabilidad sistémica en la que se desarrollan las infancias y adolescencias actuales.
- Teoría de la Praxis (Murueta): Enfoque que concibe las emociones como fenómenos naturales y el pensamiento como una forma de expresión emocional, cuestionando la primacía cognitiva sobre lo afectivo.
Preguntas importantes planteadas
- ¿Por qué es necesario un doctorado en educación socioemocional y convivencia educativa en el contexto latinoamericano actual?
- ¿Cómo acompañamos desde el amor y los afectos a los estudiantes universitarios, especialmente en su primer año?
- ¿Es posible convivir con quien defiende concepciones profundamente contrarias a nuestros principios sin negar su dignidad?
- ¿Qué debemos transformar en nosotros mismos para que el afecto, el respeto y el cuidado dejen de ser aspiraciones y se conviertan en una forma de vivir?
- ¿De qué manera podemos institucionalizar la pedagogía del afecto sin que se burocratice o pierda su dimensión humana y transformadora?
- ¿Qué debemos transformar en nuestra manera de ser, sentir y ejercer el liderazgo docente para que el amor, la dignidad y la cooperanza dejen de ser discursos y se conviertan en experiencias vividas?
Puntos clave y objetivos de aprendizaje
- La convivencia no equivale a compartir un espacio físico; implica reconocer la dignidad, historia y emociones del otro.
- La educación socioemocional es un pilar indispensable y urgente, no un complemento curricular accesorio.
- Las instituciones educativas deben repensar sus modelos de manera continua, adaptándose a los cambios socioculturales y contextuales.
- El afecto tiene una dimensión ética y social que se expresa en la justicia, la solidaridad y el compromiso con el bienestar colectivo.
- La Sociedad del Afecto no es un proyecto romántico ni utópico, sino un modelo de transformación basado en análisis histórico-social.
- América Latina posee características culturales —mestizaje, sentido de comunidad, sensibilidad afectiva— que la posicionan como punto de partida para este proyecto.
- El vínculo afectivo entre docentes y estudiantes no se opone a la exigencia académica; al contrario, la potencia.
- La convivencia es inherentemente conflictiva; el valor reside en aprender a resolver los conflictos de manera constructiva.
- Los docentes deben reflexionar sobre sus propias prácticas y transformarse como agentes de cambio antes de pretender transformar a sus estudiantes.
Tema 1: Convivir desde el reconocimiento del otro
Mario desarrolló una reflexión sobre el concepto de convivencia a partir del pensamiento de Humberto Maturana. Señaló que convivir no significa simplemente compartir un espacio, sino reconocer al otro como un legítimo otro: una persona con historia, emociones, necesidades y una manera particular de comprender el mundo. Destacó que con frecuencia se confunde convivencia con lograr que los demás se ajusten a nuestras expectativas, lo que genera conflictos y descalificación.
La propuesta de Maturana invita a un cambio fundamental: en lugar de intentar que el otro cambie para ser aceptado, se trata de aprender a relacionarse sin negar su legitimidad. Esto no implica renunciar a las propias convicciones ni aceptar conductas dañinas, sino reconocer que es posible expresar desacuerdos y establecer límites sin desconocer la dignidad del otro.
Mario también planteó la tensión entre respetar la dignidad de una persona y aceptar como legítimas todas sus convicciones y acciones, especialmente cuando estas contribuyen a la injusticia o la violencia. Concluyó que el respeto no exige silencio frente a la injusticia, pero sí demanda que el desacuerdo no se convierta en desprecio ni en negación de los derechos del otro. En sociedades profundamente polarizadas, este es uno de los grandes desafíos de la convivencia contemporánea.
Preguntas y respuestas relevantes
Pregunta (Julio Carozzo): ¿No corremos el riesgo de idealizar la convivencia como si fuera una armonía absoluta?
Respuesta (Mario): El conflicto es inherente a la convivencia. Lo valioso es aprender a resolverlo, porque el conflicto nos permite crecer. Ese aprendizaje es precisamente lo que deben desarrollar la educación socioemocional y la sociedad del afecto.
Tema 2: La urgencia de la educación socioemocional en sociedades en riesgo
Alicia risueño planteó que la existencia de un doctorado en educación socioemocional pone al descubierto una realidad crítica: las sociedades latinoamericanas y globales atraviesan una crisis profunda que exige respuestas desde la academia. Apoyándose en los conceptos de Byung-Chul Han y Ulrich Beck, describió una sociedad del rendimiento y del cansancio, caracterizada por la autoexplotación voluntaria, la pérdida de la contemplación y la incapacidad de mirar al otro.
Señaló que la inmersión digital pospandemia ha transformado no solo las estructuras cognitivas, sino también las dinámicas de comunicación y el desarrollo afectivo de niños, niñas y adolescentes. En este contexto, la escuela tradicional —centrada en la transmisión de contenidos académicos— resulta insuficiente. La educación socioemocional y la gestión de la convivencia educativa emergen como pilares indispensables para garantizar el bienestar integral de los estudiantes y la viabilidad de los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Alicia risueño subrayó que las universidades latinoamericanas deben asumir un rol activo en la promoción de la salud biopsicosocial y en la prevención, concibiendo la educación superior como un actor ético y estructural del ecosistema de protección social. Un programa doctoral en esta área indica que la academia reconoce que los saberes cognitivos disciplinares son insuficientes si no van acompañados de un abordaje integral del bienestar, el vínculo y la convivencia.
Preguntas y respuestas relevantes
Reflexión (Alicia risueño): Sentir no es lo mismo que pensar. Hay que poder mirar lo emocional en el otro por empatía y reconocimiento. Si logramos esto, la sociedad del afecto permitirá la disminución de la sociedad de riesgo.
Respuesta (Mario): Coincidió en que el cambio debe partir de uno mismo. A veces se genera crítica hacia los modelos, pero la transformación también debe comenzar desde cada persona.
Tema 3: El rol del docente universitario y los afectos en el primer año
Valeska Campos ofreció una reflexión centrada en la experiencia de los estudiantes durante su primer año de educación universitaria, etapa que consideró crucial y decisiva. Señaló que este período implica no solo adaptarse a nuevos contenidos disciplinares, sino también asumir responsabilidades de la vida adulta —como la movilidad geográfica, la gestión del hogar y la construcción de una nueva identidad— que exigen competencias socioemocionales significativas.
Planteó que la universidad ya no puede ser únicamente un espacio de transmisión de conocimiento científico, sino que debe convertirse en un entorno seguro de aprendizaje que acoja a los estudiantes en sus procesos personales. Desmontó el mito de que el afecto se opone a la exigencia académica, argumentando que el vínculo afectivo entre docentes y estudiantes potencia la motivación, el sentido de pertenencia, la resiliencia y el rendimiento académico.
Propuso estrategias concretas para cultivar el bienestar emocional en la universidad: escucha activa, comunicación asertiva, apoyo emocional en momentos difíciles, espacios de diálogo, participación comunitaria a través de iniciativas como la práctica de acción comunitaria, y la evaluación periódica del bienestar estudiantil por parte de las instituciones. Concluyó que el mayor desafío docente no es enseñar contenidos, sino enseñar a convivir con respeto, amor y afecto.
Preguntas y respuestas relevantes
Reflexión (Julio Carozzo): Los docentes seguimos hablando desde una posición asimétrica hacia los estudiantes, lo que genera distancia y falta de empatía. Vale la pena horizontalizar la relación con los alumnos.
Respuesta (Valeska Campos / Mario): El afecto y la escucha activa generan un compromiso que trasciende la asignatura. Los estudiantes se comprometen con el docente como persona, no solo con el contenido.
Tema 4: La psicología antifascista y el lazo social como dimensiones socioemocionales
Jimena Lozano, vicerrectora para Colombia de la Universidad Latinoamericana de la Sociedad del Afecto, presentó mediante video el Decálogo de la Psicología Antifascista, elaborado desde la Cátedra Libre Ignacio Martín Baró en respuesta a las condiciones políticas y sociales complejas que atraviesa América Latina. El decálogo incluye diez principios orientados a la defensa de la memoria histórica, la no patologización de la resistencia, la no naturalización de la violencia política y la preservación del lazo social.
Jimena Lozano centró su reflexión en dos principios: el cuarto —no naturalizar la violencia política— y el noveno —no soltar el lazo social. Señaló que en Colombia existe una tendencia a considerar normal la violencia estatal y la exclusión social, fenómeno conocido como “limpieza social”. Argumentó que el espacio educativo tiene la responsabilidad de desnaturalizar estas prácticas y emociones. Respecto al lazo social, advirtió que la naturalización de la violencia genera individualismo, fragmentación comunitaria y desinterés por la participación social, tendencia agravada por la influencia de la inteligencia artificial y las redes sociales.
Preguntas y respuestas relevantes
Reflexión (Jimena Lozano): El papel del docente y de los espacios educativos es fundamental para deslegitimar y desnaturalizar pensamientos y emociones que normalizan la violencia, y para reconstruir el lazo social desde una perspectiva afectiva y amorosa.
Tema 5: La sociedad del afecto como proyecto de transformación social
Marco Eduardo Murueta presentó el proyecto de la Sociedad del Afecto como una propuesta de transformación esencial de la vida social, económica, política, cultural y ecológica, surgida desde América Latina. Aclaró que no se trata de un proyecto romántico, capitalista ni socialista en el sentido tradicional, sino de un modelo antidogmático basado en el análisis histórico-social.
Desde la Teoría de la Praxis, argumentó que las emociones son fenómenos naturales —como la lluvia o la electricidad— que no pueden simplemente decidirse o controlarse cognitivamente. La enfermedad psicosocial ocurre cuando lo que se debe hacer socialmente se separa de lo que se quiere hacer; la salud psicosocial, en cambio, se da cuando el deber hacer y el querer hacer coinciden en al menos un 60%.
Marco Eduardo Murueta identificó en América Latina características culturales que la posicionan como punto de partida para este proyecto: el mestizaje racial y cultural como símbolo de diálogo e integración, el sentido de comunidad heredado de los pueblos originarios, y la sensibilidad afectiva y creativa expresada en las artes. Contrastó esta realidad con la descomposición social de Estados Unidos, evidenciada en altas tasas de suicidio, depresión y tiroteos masivos, atribuidas en parte a la ausencia de vínculos afectivos desde la crianza y la escuela.
Propuso que la escuela trabaje en el desarrollo de amistades profundas, la integración emocional en equipos de trabajo, el tequio escolar —servicio a la comunidad desde la escuela— y la combinación de afectividad con organización y tecnología, como base de una orquesta social donde cada persona aporta desde su talento.
Preguntas y respuestas relevantes
Pregunta (Jose Antonio): ¿De qué manera podemos institucionalizar la pedagogía del afecto en los currículos educativos tradicionales sin que corra el riesgo de burocratizarse o perder su dimensión humana, crítica y transformadora?
Respuesta (Marco Eduardo Murueta): Propuso tres niveles de acción: generar un clima académico-social que hable y profundice estos temas; lograr que al menos un estudiante se entusiasme con proyectos y con la vida; y trabajar con grupos e instituciones. Señaló a Freire y Freinet como referentes relevantes, y destacó la importancia de que los doctorantes investiguen y documenten procesos alternativos que vayan más allá de lo ya alcanzado por otros autores.
Reflexión (Felipe Neri Espinosa Herrera): La educación debe comenzar desde la adolescencia e incluir escuelas de noviazgo y escuelas para padres. Los abuelos también juegan un rol en la educación, a veces interfiriendo en el desarrollo de la autonomía de los niños. La educación es la punta de lanza para cualquier sociedad del afecto.
Reflexión (Evelyn): Los docentes deben reflexionar permanentemente sobre sus propias prácticas. Si no se genera esa reflexión profunda en la universidad, no es posible generar cambios reales. La transformación debe comenzar desde uno mismo.
Reflexión (Bárbara Díaz Traipe): Desde la praxis en una escuela con alta población migrante en Chile, observa que el mito de que el afecto se opone a la exigencia académica está muy presente en la docencia. Los docentes también necesitan ser acompañados en este proceso, ya que muchos enfrentan dificultades de salud mental importantes. El cambio debe poder ir también de abajo hacia arriba.
Próximos pasos y tareas
- Los participantes interesados en incorporarse a la Universidad Latinoamericana de la Sociedad del Afecto deben contactar a Mario o a Marco Eduardo Murueta para ser integrados al grupo de WhatsApp institucional, desde donde se detallarán los pasos para la incorporación formal.
- Se espera la participación del Doctor Oscar Barrio Ríos, rector de la Universidad Superior de Guadalajara, en el próximo evento, tras no haber podido asistir a esta sesión por una situación imprevista.
- Se proyecta la firma de un convenio de colaboración con la Cátedra Libre Ignacio Martín Baró de Colombia para ampliar las posibilidades de trabajo comunitario conjunto.
- Los doctorantes del programa son invitados a desarrollar líneas de investigación a partir de las vertientes temáticas abiertas en este conversatorio.
Recursos complementarios
- Decálogo de la Psicología Antifascista, elaborado por la Cátedra Libre Ignacio Martín Baró (Colombia). Disponible en las redes sociales de la organización.
- Referencia teórica: Byung-Chul Han — conceptos de sociedad del rendimiento, sociedad del cansancio y exceso de positividad.
- Referencia teórica: Ulrich Beck — concepto de sociedad del riesgo.
- Referencia teórica: Humberto Maturana — reconocimiento del otro como legítimo otro en la convivencia.
- Referencia teórica: Baruch Spinoza — Ética formulada según el orden geométrico (siglo XVII), capítulo sobre los afectos.
- Referencia teórica: Aristóteles — Ética Nicomáquea, definición de la amistad como alegrarse por el bien de otros.
- Referencia teórica: Henri Wallon — Los orígenes de las emociones en los niños.
- Referencia pedagógica: Célestin Freinet y Paulo Freire como precursores del movimiento de educación afectiva y socioemocional.
- Referencia histórica: Experimento de Elton Mayo (1924) sobre la relación entre cohesión emocional grupal y productividad en el trabajo.


